Depresión
La depresión es un trastorno del estado de ánimo muy frecuente en la actualidad. Se caracteriza por la presencia de síntomas en diferentes áreas de la persona como son la física, psicológica, espiritual y social. Los síntomas físicos suelen ser fatiga, alteraciones del apetito, de los patrones del sueño, falta de energía, problemas de concentración y memoria entre otros. A nivel psicológico las personas presentan desmotivación, tristeza, baja autoestima, desesperación, desesperanza y un conjunto de pensamientos negativos y pesimistas acerca de sí mismo, las otras personas y el futuro; también pueden venir acompañados (pero no necesariamente) por pensamiento suicidas. En el área social las personas deprimidas se aíslan, carecen de habilidades sociales, son pasivas y dependientes emocionalmente, pierden interés por los demás y por realizar actividades en donde requiera tratar personas. En el área espiritual las personas carecen de un sentido de vida.
El diagnóstico de la depresión debe ser realizado por un profesional médico psiquiatra o por un psicólogo clínico. Este se realiza a través de de la entrevista clínica, escalas y test psicológicos. Es importante que este conjunto de síntomas deben presentarse por más de dos meses.
El tratamiento indicado científicamente para la depresión es la combinación de terapia farmacológica (antidepresivos, ansiolítico, etc) junto a la psicoterapia de enfoque cognitiva conductual, interpersonal y logoterapia. La farmacoterapia facilita la mejoría en el estado de ánimo, nivel de energía y reducción de la ansiedad, así como regular patrones de sueño y apetito. La psicoterapia, en especial la cognitivo conductual la cual ha demostrado mejores resultados, provee a la persona de de formas de pensamiento flexibles, optimistas, recuperación gradual de las actividades cotidianas y el entrenamiento de aquellas habilidades que el paciente carece y son útiles para salir de la depresión.





