Bulimia
rastorno alimenticio que se da con una conducta la cual el individuo se aleja de los patrones de alimentación saludable consumiendo comida en exceso en periodos de tiempo muy cortos para después buscar eliminar el exceso consumo calórico a través de ayunos, vómitos, purgas o laxantes.
Las personas bulimicas poseen gran inconsistencia respecto a sus emociones; la diferencia radica en que son personas con gran dificultad para controlar sus reacciones. Se caracterizan por un placer incontrolable hacia la comida, ya que comer es de por sí agradable, y el temor a perder el control, lo cual las lleva a una “desenfrenada” tendencia a darse atracones.
La solución ensayada de las pacientes no está en la abstinencia, sino en el intentar controlar el deseo de comer; finalmente a mayor esfuerzo por no comer y poner límites, más caen en la contradicción de aumentar el deseo de darse un atracón.
Con el tiempo, la comida y luego la gordura, se convierte en el refugio en donde se esconden para no enfrentar otros problemas no resueltos, especialmente en el ámbito de las relaciones interpersonales. Se comparan con las “alcachofas”, las cuales protegen un corazón bueno y tierno con sus hojas; las bulímicas utilizan la gordura como caparazón, interponiendo entre ellas y los demás su desenfreno.
Pacientes boterianas. Se les llama así por su parecido con las figuras dibujadas por Botero, las cuales pesan entre 80 y 90 kilos, son tranquilas, inocentes, generalmente casadas y con una vida pacífica. No logran hacer una dieta por lo que con frecuencia son obsesas crónicas que han tenido terapias farmacológicas e intervenciones quirúrgicas. Casi siempre son consientes de ser alcachofas y que la comida y la gordura son una protección a sus relaciones. Las que no se dan cuenta de ello, ven al comida como un “demonio” que se ha adueñado de ellas; no son capaces de darse cuenta que no logran el dominio en otras áreas. Esta rigidez se asocia una fuerte moralidad, que las hace sentirse culpables por su desenfreno, y por eso se niegan.
Pacientes yo-yo. Son los casos más frecuentes y los que no buscan ayuda psicoterapéutica, pues su problema lo solucionan con dietistas y médicos. Estas pacientes hacen dietas por un determinado tiempo pero luego pierden el control; su peso está entre el normal y unos cinco o seis kilos de más. Engordan y vuelven a adelgazar.





