Un anexo a mi vida
Mi experiencia en Casa Serenidad fue un anexo en mi vida, algo inolvidable; me hizo crecer como persona, me encontré nuevamente y aprendí a perdonarme por TODAS las cosas malas que hice durante mi adicción.
Al entrar me sentía perdido, frustrado, acabado y sin esperanza alguna de poder sobreponerme y rendirme.
En mi primer mes de estar acá me costaba aceptar el hecho de haber cometido muchos errores en mi vida de consumo y tome la decisión de quedarme un segundo mes, cuando yo había asegurado de solamente quedarme 28 días; yo sabía a los 28 días que me faltaba más trabajo, no me sentía satisfecho conmigo y ahí empecé a interiorizar más acerca de mi condición.
Hoy me siento satisfecho porque me di cuenta de la razón por la cual no podía permanecer limpio por largo tiempo.
Hoy me siento satisfecho con mi proceso porque el staff de Casa Serenidad sabe de lo que está hablando, aprendí o mejor dicho me enseñaron a manejar el enojo, a ser asertivo y lo más importante a perdonarme.
En Casa Serenidad encontré el sentido de mi vida, cosa que nunca lo tuve claro y manifesté un nuevo acuerdo conmigo mismo.
EM
Trackback from your site.





